Multan a un chico por un mensaje en Tuenti
En semanas pasadas hablamos de un acontecimiento, en nuestra opinión, escandaloso, la encarcelación de un hombre por un mensaje en Twitter.
Esa noticia nos llegó desde Guatemala y está relacionada con hechos más graves y que tienen que ver con el sistema democrático de ese país.
La cuestión hoy nos importa porque ha llegado otra noticia, esta vez desde España, de medidas legales por cosas ocurridas en el espacio virtual de internet.
Aquí va la información tomada del periódico El País:
“Un joven ha sido condenado en Sevilla a pagar una multa de 100 euros por colgar en su perfil de la red social Tuenti una foto de un compañero de clase en la que aparecía dentro de una diana tocando un violín”.
La fotografía, que permaneció dos meses visible en la red social, había sido retocada para añadir la diana y con ella el condenado “provocó deliberadamente comentarios despectivos” hacia la víctima por parte de sus compañeros de clase, alumnos de Bachillerato en un colegio privado de Sevilla, según recoge la sentencia.
Además, el condenado “contribuyó en primera persona a dichos comentarios a través de los chats que sostuvo” con sus compañeros. El juez considera en su sentencia que el condenado llevó a cabo “un deliberado ataque a la dignidad personal del menor denunciante y a su imagen y buena fama entre los compañeros del colegio, guiado por el propósito de un menoscabo personal y moral”.
Junto a este joven que es mayor de edad varios compañeros de clase, menores, fueron enjuiciados por la misma causa en el Juzgado de Menores de Sevilla, que les ha impuesto una condena de trabajos a favor de la comunidad en un comedor de caridad próximo al colegio”.
No queremos decir que ese sea un gesto bonito y que no haya que hacer nada, pero ¿a quién no le ha pasado algo
así cuando iba al colegio o al bachillerato? El chico simplemente ha hecho algo que se hace desde siempre, con la única diferencia de que ha usando los instrumentos de su generación.
Multarle no cambiará las cosas, la cuestión tal vez sea empezar a educar a los chicos según la óptica web 2.0 que ya no tiene sólo que ver con quien trabaja en algunos sectores, ya está cambiando nuestras vidas y la prueba es que lo adultos se enamoran en Facebook y los chicos de bachillerato se ofenden en Tuenti.
No me parece que haya algo tan escandaloso y que no se pueda entender si sencillamente miramos a los mecanismos sociales de nuestro tiempo. Tal vez sea útil empezar a debatir esas cosas considerándolos como fenómenos sociales y no sólo como fenómenos tecnológicos, ¿o no?




Martes, 26 Mayo 2009 alle 10:26
Cuando estaba en Second Life tambien hubo juicios y sentencias por gente que cometia delitos reales en el metaverso. Estafas, hackers, violación de la intimidad.
En las redes sociales 2.0 pasa lo mismo. Me parece bien esta multa al chaval. Sin ir mas lejos tenemos el caso de Marta del Castillo,donde los presuntos asesinos seguian en Tuenti pidiendo buscar al culpable y haciendo amigos como si nada hubiera pasado.
Los padres tendrán que ponerse las pilas y aparte de la educación, deberian conocer la red y donde se meten sus hijos y limitarles el acceso a determinados contenidos segun la edad o circunstancias personales.
Saludos
Jueves, 28 Mayo 2009 alle 6:04
Hola trikar,
tu opinión me parece fenomenal y me parece que centra el punto: la cuestión no es el chaval, el no va a entender con la multa…son como dices tu los padres y la necesidad de enfrentarse a estos medios de manera mas radical porque ya influyen y a veces afectan a la vida real